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  • Lee Ann Seifert Steinmetz

BURNOUT...EN TIEMPOS DE PANDEMIA


Desde hace un poco más de 7 meses nuestra vida dio un gran giro. La presencia del nuevo virus ha desatado un desgaste profesional y altos niveles de estrés. Hay una sobrecarga laboral y la situación mundial y personal está afectando mucho la salud mental de la gente.

Algunos somos amantes del trabajo y disfrutamos de la vida laboral sin importar las complicaciones, el tiempo extra o la dedicación que requiere a veces. Ahora con los cambios drásticos que se han suscitado ha incrementado el síndrome de burnout. Muchos dedican la mayor parte de las horas de la semana a distintas actividades y/o compromisos relacionadas al trabajo lo cual, sin duda, tiene muchas recompensas en varias áreas. Ahora la cantidad de trabajo ha incrementado (sin beneficio alguno y en ciertos casos hasta con reducción de sueldo) y a muchas personas se les han sumado diferentes cargas (ej. Las mamás que tuvieron que convertirse en maestras). Sin embargo, todo tiene un límite… aún si eres una persona que disfruta mucho su trabajo hay que aprender a reconocer cuando es necesario tomar un descanso, recargar pilas y regresar a la rutina, más ahorita que la atemporalidad ha nublado la vida cotidiana y las rutinas personales y laborales.



El “Burnout” es un término que se ha utilizado más comúnmente en los últimos años, se creía que era un “síndrome” reservado exclusivamente para aquellos que laboran en profesiones donde uno “sacrifica” su persona por el prójimo o que está en interacción continua con otros individuos (por ejemplo: doctores, enfermeras, profesores, trabajadores sociales, psicólogos, maestros, etc.). Hoy en día se sabe que nadie se salva y es algo que le puede pasar a cualquiera.

¿Qué es el Burnout?
Es un síndrome derivado del estrés crónico, muchas veces en el lugar de trabajo. El Burnout es un conjunto de síntomas que se presentan durante un periodo prolongado de tiempo y llevan a una persona a perder el interés en lo que le rodea, lo cual ocasiona que un individuo no pueda funcionar al 100% de su capacidad. Está altamente relacionado a tener episodios de estrés crónico, el estrés llega a tal nivel que una persona se siente desesperada, desesperanzada, vacía y sin ganas de hacer nada- las herramientas y los recursos que una persona tenía previamente para lidiar con estresores se ve disminuida enormemente. Es obvio que esto puede llegar a tener implicaciones serias a nivel personal, social y laboral (alejarse de los seres queridos, bajo rendimiento en el ámbito laboral, complicaciones de salud).

Algunas de las causas son:

  • Sentirse o estar completamente abrumado por la cantidad excesiva de trabajo

  • No sentirse lo suficientemente capaz para realizar ciertas tareas y cumplir con las exigencias de un puesto

  • Presión por el tiempo y fechas límites de entregas

  • Incremento de obligaciones con una disminución en el sueldo

  • Estar sobre-calificado para un puesto donde uno vive como una constante pérdida de tiempo lo que hace

  • Un compromiso excesivo a las actividades que lleva a dejar todo por cumplir con las mismas

  • Diversas situaciones personales y características de personalidad que llevan a que uno se sienta estresado y se enganche con este tipo de situaciones


El Burnout es algo muy común y algo que se puede solucionar fácilmente si pones atención a las señales de alarma, como todo es más fácil prevenir que corregir.

OJO:

Cuando una persona empieza a sentir el Burnout se siente completamente agotada- el agotamiento puede ser físico, emocional o mental, es una especie de cansancio crónico que no desaparece. Sientes que hagas lo que hagas no tienes energía para llevar a cabo tus actividades cotidianas. El nivel de motivación y satisfacción disminuye enormemente, uno ya no se siente motivado ni por las cosas que antes generaban mucho placer- puede ser que ya hasta te cueste más trabajo de lo común levantarte de la cama en la mañana. En el trabajo puedes llegar a sentir que tu capacidad y tu desempeño está disminuyendo con relación a lo que hacías y lograbas anteriormente. Es común que te sientas más irritable lo cual lleva a tener conflictos con los que te rodean y/o puede ocasionar que te alejes para evitar desgastarte en eso. Es muy frecuente que la visión que tienes de lo que te rodea sea completamente pesimista, si no eres así comúnmente es muy clara la señal. La frustración y la desilusión empiezan a permear tu vida y tus actividades, puedes hasta sentir que ya las cosas no tienen sentido. Las funciones cognitivas se ven deterioradas- empieza a fallar la memoria y la concentración. La mayor parte de seres humanos somos muy resilientes (la resiliencia es la capacidad para enfrentar situaciones adversas y dolor emocional y poder no solo sobrellevarlo sino recuperarse y seguir adelante) y es fácil después de periodos de estrés regresar al funcionamiento normal- pero, cuando el estrés se vuelve crónico, estas capacidades se ven comprometidas. Las personas dejan de cuidarse a sí mismos y pueden llegar a presentar conductas autodestructivas, ya que consideran que es la única forma de lidiar con los sentimientos que están presentes. También es común que se empiecen a presentar padecimientos físicos, las cuestiones emocionales y mentales tienen un fuerte impacto sobre el cuerpo (somatizamos el estrés). Somos seres bio-psicosociales lo cual significa que los componentes biológicos, psicológicos y sociales de una persona están conectadas, relacionadas e influyen uno sobre el otro.

Si tienes la sospecha de que puedes estar viviendo algo como el “Burnout” estás a tiempo! Es importante primero identificar y aceptar que es lo que está sucediendo, hacerlo consciente y empezar a cambiar ciertos aspectos de la rutina diaria para remediarlo. Si los síntomas son muy graves y/o ya no sabes que hacer ni como reaccionar siempre existe la posibilidad de buscar ayuda profesional- lo cual puede servir como una guía, donde se te proporcionarán las herramientas para recuperar el funcionamiento óptimo (aquí se pueden desarrollar estrategias para modificar ciertas conductas dentro del ámbito laboral para evitar llegar a esto de nuevo).

Ahora, más que nunca, es fundamental cuidar tu salud mental. Es muy importante, aunque tu trabajo sea muy demandante, darte un tiempo y espacio para ti, para descansar (duerme lo suficiente), hacer las cosas que te gustan por unos días. No es necesario descansar solo físicamente sino también darle un break a la mente- que pueda cambiar de canal por un rato. Una persona sana emocionalmente es la que puede darse este espacio. Así es que sal, haz algo diferente, cambia la rutina, deja el trabajo y las obligaciones en pausa por un tiempo (no cuenta el estar de vacaciones pero permanentemente conectado electrónicamente- desconéctate por completo).


Toma tiempo para relajarte, disfrutar a los que te rodean y recuperar la energía perdida. Establece claramente tus límites (contigo mismo y con los demás), estructura tu día y a veces es necesario aprender a decir que no. Si puedes hacer estos pequeños cambios puedes evitar algo más grave. Analiza tu día a día y date cuenta de los cambios que puedes hacer para sentirte más en paz, es esencial para la salud mental y física!
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