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  • Lee Ann Seifert Steinmetz

10 COSAS QUE TODOS DEBERIAN SABER ACERCA DE LA TERAPIA



Ser terapeuta puede ser una profesión maravillosa llena de retos, corazones rotos y gratificación. Te vemos cuando tocas fondo y te vemos cuando estás muy bien, pero no hay recompensa más grande que verte ser exitoso. Aquí hay 10 aspectos de la relación terapéutica que son desconocidos o se han malinterpretado a lo largo del tiempo. Esperamos esto clarifique las expectativas que puedes llegar a tener cuando estés trabajando con un terapeuta.

1. No creo que estás loco/a.
Creo que eres maravillosamente único, tratando de encontrar tu camino en el mundo. Nadie es perfecto y no espero que tú lo seas, ni espero que seas un experto al estar aprendiendo nuevas estrategias para cambiar tu vida. Un cambio efectivo requiere caer y levantarse. Esto significa que estás tratando y le estás echando ganas! Además, si creo que estás siendo irracional, te lo diré.
2. La confianza lo es todo.
La habilidad que tienes de conectarte conmigo será el factor principal que determinará lo bien que trabajemos. Si no sientes que haces “click” conmigo después de algunas sesiones, está bien que me digas y busques otro terapeuta. Todos tenemos necesidades distintas y mi prioridad es que tu logres tus metas.
3. Mi trabajo no es Psicoanalizarte.
Mi trabajo consiste en ser curioso y ayudarte a tener más entendimiento. Un buen terapeuta no pretende tener todas las respuestas de porqué estás como estás, sin embargo, tenemos ideas teóricamente fundamentadas que con mucho gusto compartiremos contigo. Cuando se trata de encontrar respuestas y llegar a un entendimiento más profundo, formaremos hipótesis juntos y llegarás a tus propias conclusiones. Un terapeuta facilita ese proceso. No te dice como pensar, que creer, ni como actuar.
4. No estoy aquí para darte consejos.
Estoy aquí para compartir el conocimiento que tengo contigo de tal forma que esto te ayude a tomar tus propias decisiones; decisiones que sean balanceadas, racionales y bien analizadas. Al fortalecer tu propio razonamiento y tu habilidad de tomar decisiones, incrementará tu independencia y auto-estima. Ganas porque ganas!
5. Elabora tus emociones conmigo en vez de rendirte, incluido el enojo.
La terapia es el lugar perfecto para aprender a expresar tus emociones. Para eso estoy yo, para darte un espacio en donde explorarás nuevas maneras de ser, pensar y sentir. Aprovecha esto. Cuando aprendemos como elaborar nuestras emociones negativas hacia los demás, incrementa nuestra capacidad de formar relaciones positivas y nos hace sentir más cómodos con expresar lo que nos lastima. Esto es un componente necesario para poder mantener una relación y manejar las emociones de forma sana.


6. Es normal que recurras a patrones de comportamiento del pasado, yo no estoy aquí para juzgarte.
La mayor parte de las personas se juzgan al doble. Yo aliento a mis pacientes a ser lo más honestos posible. Al darnos cuenta y hacer consciente lo que hemos vivido podemos ver que nos esta impidiendo seguir hacia delante. Las recaídas son normales y no son algo de lo que debes avergonzarte.
7. Mereces ser feliz.
La felicidad no es un premio que está reservado para personas especiales. Todos tenemos cosas de las cuales nos arrepentimos, cosas que nos hubiera gustado nunca haber hecho, gente que hemos lastimado en el camino y gente que nos ha lastimado intencional o no intencionalmente. Estas heridas pueden sanar y podemos llegar a la felicidad. Tú mereces ser feliz, igual que cualquier otra persona.
8. Yo no puedo “arreglar” tu vida ni tus problemas. Solamente tú puedes.
Un terapeuta puede ayudarte a tener más claridad, comprensión y a desarrollar un plan de acción; pero la terapia no es una pastilla mágica que borra todos los problemas. Toma tiempo y esfuerzo, pero si estás dispuesto a aceptar el reto, yo estaré ahí a lo largo del camino!
9. La manera más rápida para llegar del punto A al punto B es la acción.
Si sigues asistiendo a terapia sin cambiar tus actitudes y sin transformar los pensamientos en acción, el avance será lento en tu caso. El camino hacia la acción es diferente para cada persona, pero si nunca haces nada diferente, nunca obtendrás un resultado distinto. Tú eres la única persona que puede decidir actuar. Tú tienes el poder.
10. Yo quiero que tengas la vida que tú anhelas tener.
Conozco tus luchas, tus sueños, tus inseguridades. Mi prioridad al trabajar contigo es que tú hagas tus sueños realidad, que venzas tus miedos y tengas la vida que quieres. Tu éxito es el regalo más preciado para un terapeuta.



Hay diversas razones para decidir empezar un proceso terapéutico. Casi siempre los individuos están pasando por un nivel moderado de inconformidad en sus vidas y se han dado cuenta que esto ha tenido repercusiones negativas en su rendimiento laboral/ escolar y en sus relaciones. Empezar un proceso puede llegar a ser algo terrorífico para algunos ya que están dispuestos a enfrentarse con temas difíciles, sin embargo, para otros es un gran alivio al poder finalmente actuar para moverse en una dirección distinta.


Un proceso terapéutico no siempre es fácil, pero creo que es el regalo más preciado que te puedes dar a ti mismo. Encuentra alguien en quien confíes y que te de tranquilidad. La relación que vayas construyendo con tu terapeuta es una parte fundamental del proceso.
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